A día de hoy no existe un tratamiento para la alopecia frontal fibrosante que permita curarla por completo. No obstante, contamos con diferentes opciones terapéuticas con las que combatirla: fármacos antiandrogénicos, corticoides, PRP… 

En todos los casos el objetivo es común: estabilizar su progreso y evitar que vaya a más.

Síntomas de la alopecia frontal fibrosante

La alopecia frontal fibrosante es un tipo de alopecia cicatricial en la que los folículos pilosos del cuero cabelludo son destruidos y sustituidos por cicatrices.

Es una enfermedad que está en auge. Suele afectar a mujeres tras la menopausia, en torno a los 60 años, pero cada vez es más habitual que aparezca en premenopáusicas y hombres.

Ciertos autores la consideran una variante de otro trastorno capilar, el liquen plano pilaris, pero la clínica es muy característica.

Causas de la alopecia frontal fibrosante

Realmente no se sabe a ciencia cierta por qué ocurre esta patología. Hay varias hipótesis planteadas, pero en general se piensa que hay tres elementos clave en su avance: el sistema inmune, el entorno hormonal y los genes.

El origen es un proceso inflamatorio autoinmune

Por un lado, en las personas con predisposición genética parece haber un ataque de la propia inmunidad al cabello. Esto produce una inflamación que, si no se para a tiempo, termina destruyendo el folículo piloso.

Por otra parte, se ha propuesto que las hormonas, especialmente los andrógenos, influyen en el desprendimiento capilar. Podría explicarse así que la frecuencia sea mayor en mujeres con menopausia precoz y en aquellas con el útero extirpado.

¿Existe un cuarto desencadenante?

No se descarta que haya algún factor ambiental que favorezca la alopecia frontal fibrosante, debido precisamente al incremento de casos que está habiendo en los últimos años.

Sin embargo, todavía no se ha conseguido establecer causas, y la evidencia científica arroja resultados controvertidos en este sentido.

Eso sí, se tienen en el punto de mira a los protectores solares y a las cremas antiedad, pero no hay datos suficientes como para recomendar dejar de usarlos.

¿Cuáles son los tratamientos de la alopecia frontal fibrosante más efectivos?

Tratar esta patología tiene un gran obstáculo por medio: su naturaleza cicatricial.

¿Por qué?

Porque el pelo que se va cayendo es sustituido por una cicatriz en la que no pueden crecer nuevos cabellos. Es decir, la pérdida es irreversible, al contrario que ocurre en otros trastornos alopécicos como la alopecia por estrés o la alopecia areata.

Es por ello que la terapéutica es incapaz de revertir y curar el proceso. 

Su objetivo es frenar los síntomas y estabilizar la caída del pelo mediante dos mecanismos:

Existen unas cuantas alternativas, pero vamos a centrarnos en las principales.

Medicamentos antiandrogénicos

Los fármacos dutasteride y finasteride son considerados la primera elección en el tratamiento de la alopecia frontal fibrosante.

Su acción se basa en la inhibición de la 5ɑ-reductasa, una enzima que facilita la síntesis del andrógeno dihidrotestosterona (DHT). 

De esta manera reducen la actividad androgénica sobre los folículos pilosos sensibles a ella de la zona frontotemporal (frente y laterales).

Entre ambos, el dutasteride parece ser el más potente. En un estudio mostró una efectividad del 84-91% en la estabilización del retroceso capilar tras 12 meses de administración de una dosis oral diaria de 0,5mg. 

Terapia local

Tenemos diversas opciones hoy en día:

Otros fármacos orales

En ocasiones el minoxidil oral puede ser de interés para aumentar la densidad capilar en los folículos pilosos no dañados.

Hay más alternativas que se han probado y han resultado poseer cierta efectividad. Por ejemplo la isotretinoína, muy útil en pacientes con pápulas faciales, la hidroxicloroquina o la pioglitazona.

Cosmética

Ninguno de los anteriores es capaz de revertir las zonas alopécicas. Por tanto, cuando ya se ha perdido el cabello de un área, se recomienda optar por medidas estéticas como la micropigmentación de cejas o las prótesis capilares.

Injerto de pelo

Si la alopecia frontal fibrosante ya está estabilizada, no hay inflamación y abarca una región muy definida, el trasplante puede considerarse como solución para mejorar la densidad capilar. Normalmente en las patillas, las cejas o en un margen estrecho de la línea frontal.

El inconveniente es que el efecto no es permanente. Al fin y al cabo se realiza el implante sobre un tejido cicatricial al que llega menos sangre.

Con las técnicas de microinjerto más actuales, como la FUE Zafiro HD, el resultado dura más allá de los 4-5 años.

resultados tratamiento alopecia frontal fibrosante

Resultado de 6 meses tras un trasplante con técnica FUE Zafiro HD en una paciente con alopecia frontal fibrosante estable

A pesar de que no hay cura, son muy diversas las opciones para el tratamiento de la alopecia frontal fibrosante. Es esencial que un tricólogo especializado indique la más adecuada previa valoración del paciente y el avance de la enfermedad. Contacta con nosotros si necesitas una consulta gratuita y pon freno antes de que sea tarde.

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