Aunque hay otras opciones, el trasplante de cejas es una de las mejores soluciones para tratar la pérdida de pelo en esta zona. No solo porque resuelve un defecto estético, sino porque restablece esta barrera capilar que nos protege de agentes externos.

Los resultados que ofrece son duraderos y muy eficaces. Incrementa el atractivo natural y mejora el bienestar físico y emocional

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¿Por qué hacerse un trasplante de cejas?

Porque protegen

Las cejas son un conjunto de pelos ubicado a unos 2 centímetros por encima de los ojos. Como todo en el organismo, tienen una función biológica, la cual se complementa con la de las pestañas.

Imagina por un momento tener esta área despoblada. ¿Qué crees que pasaría si sudas? ¿Y si llueve o hay una mucha humedad?

Las gotitas de agua se desplazarían por tu frente. Libres de obstáculos, terminarían en tus ojos. Lo mismo ocurriría con factores ambientales como el polvo o la arena.

Es por ello que las cejas se consideran el escudo de la mirada

Sin ellas, se dispara la posibilidad de que aparezcan escozores, rojeces, infecciones y otras molestias.

Incluso hacen de barrera contra los rayos solares para que no incidan con demasiada intensidad en el globo ocular, evitando destellos y brillos de los reflejos.

Porque expresan

Además de ser protectoras, las cejas constituyen una de las partes más expresivas del rostro

Hacen única nuestra apariencia, reflejan nuestro estado de ánimo y nos ayudan a poner énfasis en lo que queremos comunicar. 

¿Quién no ha fruncido alguna vez el ceño al dudar de algo o lo ha levantado ante una sorpresa? A veces ni siquiera hacen falta las palabras para manifestar nuestros sentimientos.

Porque embellecen

Los cánones de belleza son cambiantes y subjetivos. Sin embargo, por lo general hoy en día se considera que tener unas cejas pobladas, simétricas y perfiladas es sinónimo de atractivo.

De hecho, es habitual que su ausencia provoque un trastorno estético psicosocial por el mayor nivel de inseguridad, ansiedad y estrés. 

¿Cuándo está indicado el trasplante de cejas?

En líneas generales, el injerto de cejas se recomienda a todas aquellas personas que sufren alopecia en esta región. Lo que en medicina se conoce como madarosis superciliar.

No obstante, es imprescindible que un especialista diagnostique la causa concreta que la ha originado para indicar o no la intervención. Incluso quizás aconseje complementarlo con una micropigmentación.

Causas de la madarosis superciliar

Partimos de la base de que las cejas, por genética, pueden ser más o menos densas. Y de que el envejecimiento siempre es un factor para la pérdida de volumen capilar. Pero existen diversas situaciones no fisiológicas que causan la caída exagerada del pelo.

Lo más frecuente son los traumatismos, como los golpes y quemaduras que dejan cicatrices en las que no crece el cabello. También se incluyen las depilaciones repetidas, los tatuajes o el hábito de arrancarse los pelos (tricotilomanía).

Aparte hay muchos otros desencadenantes:

En el caso de que sea necesario, el implante de cejas tiene que acompañarse del tratamiento adecuado. 

¿En qué consiste el trasplante de cejas?

En recuperar la expresión y mejorar el bienestar ocular

El injerto de cejas es una técnica que tiene como fin revertir la pérdida de pelo y, con ello:

Durante las semanas iniciales el implante suele caerse. Pero que no te asuste. Es completamente normal y comienza a crecer de nuevo entre el cuarto y quinto mes postoperatorio, aumentando la densidad progresivamente. 

Los resultados definitivos se obtienen desde de los 6 meses hasta 1 año. Son permanentes, sin cicatrices visibles y muy satisfactorios.

¿Cómo se realiza?

Lo primero que hace el cirujano es diseñar las cejas en función de las características del rostro y las necesidades del paciente.

Es decir, se define la forma que van a tener tras el trasplante en cuanto al grosor, longitud, arco y separación. Es un paso esencial, debido a que determina la naturalidad de los resultados.

Después se realiza un injerto con técnica FUE a partir de un área donante de la región posterior de la cabeza. Normalmente la nuca por tener unas características capilares parecidas.

Para ello se extraen entre 400 y 800 unidades foliculares de 1-2 pelos. Se revisa que estén en perfecto estado y se depositan en un recipiente con una solución acuosa para conservarlas.

Posteriormente se implantan una a una mediante microincisiones siguiendo el ángulo y la dirección de crecimiento natural de la ceja. En esta etapa son claves la eficacia del diseño previo y la precisión médica.

Tanto la extracción como la implantación se practican con anestesia local, por lo que el procedimiento es indoloro.

La principal desventaja es que puede extenderse hasta 4 horas, ya que se requiere un trabajo muy minucioso para que todo salga a la perfección.

¿Cómo es el postoperatorio?

Buena noticia: una vez que se lleva a cabo la intervención el paciente puede volver a casa y hacer vida normal. No es necesario el ingreso hospitalario.

Tan solo se deben mantener unas sencillas pautas al principio hasta que se caigan las costras en unos 7-10 días aproximadamente. Puede haber alguna pequeña inflamación o molestia, pero no suponen un problema.

Durante el primer mes, mes y medio, se recomienda utilizar gafas de sol para proteger la zona tratada de la radiación ultravioleta. 

También es importante usar cremas solares en los 6 meses posteriores si se prevé una alta exposición.
Si estás pensando en hacerte un trasplante de cejas no dudes en acudir a un especialista que valore tu situación y te proponga el mejor tratamiento. Contacta ahora con nosotros si quieres recibir una consulta gratuita y recuperar tu expresión más seductora. ¡Sin compromiso!

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