Todos a lo largo de nuestra vida experimentamos en alguna ocasión esa incómoda sensación de inquietud al ver que se nos cae el cabello más de lo normal. Si bien la genética siempre es un condicionante, la realidad es que las causas de la caída del pelo son múltiples. Desde estrés a enfermedades infecciosas, pasando por desequilibrios hormonales o deficiencias nutricionales.

Conocer todos los factores desencadenantes es el primer paso para tomar acción y prevenir cualquier signo de alopecia. Así que ¡vamos allá!

¿Por qué es importante conocer las causas de la caída del pelo?

Cada día pueden llegar a caerse hasta 100 pelos como parte de un proceso fisiológico normal en el que se renuevan. Sin embargo, ciertos factores pueden intensificar esta caída y aumentar el riesgo de sufrir signos de calvicie como disminución de la densidad capilar.

Por otra parte, la pérdida de cabello con frecuencia tiene una considerable implicación psicosocial para las personas que lo sufren, especialmente mujeres. Es común que se pierda autoestima y que se vea afectado el modo en que se relaciona el paciente con su entorno social. Esto puede incluso derivar en síntomas depresivos y sentimientos como vergüenza o ira. Tener presentes las causas de la caída del pelo permite abordar esta cuestión desde un punto de vista profiláctico. Como en todo, más vale prevenir que curar.

¿Cuáles son las 8 grandes causas de la caída del pelo?

Envejecimiento y genética

El paso de los años es un motivo de pérdida capilar que afecta tanto a hombres como a mujeres. Es algo completamente normal que puede acentuarse si se tienen genes predisponentes.

Concretando, una de las causas más comunes de pérdida de pelo es la alopecia androgénica. Un trastorno genético y hormonal por el que los folículos pilosos son más sensibles a la acción atrofiante que ejercen sobre ellos los andrógenos.

Estrés

“Afecta a todos”. Así lo afirma el Instituto Nacional de la Salud Mental de EEUU. No sorprende, ya que el ritmo de vida actual fácilmente nos impulsa a estar estresados. Y aunque la consecuente pérdida de hasta tres cuartos del cabello ocurre al pasar unos 3 meses, la relación entre ambos problemas es evidente

En efecto, el estrés es uno de los principales culpables del efluvio telogénico, un desorden capilar que con frecuencia provoca calvicie y que se caracteriza por la caída difusa del pelo.

Dicho estrés puede ser tanto fisiológico como emocional:

Desequilibrios en la dieta

La nutrición desempeña un papel esencial en la salud capilar:

Hay que tener cuidado con ciertos suplementos dietéticos, como las barritas o bebidas de proteínas. A veces contienen contaminantes asociados a la caída del pelo como mercurio.  

Alteraciones hormonales

Los trastornos endocrinos pueden afectar directamente a la densidad del cuero cabelludo, como es el caso del exceso de andrógenos (hiperandrogenismo). Estas hormonas acortan la fase de crecimiento del pelo y lo sustituyen por vello, favoreciendo así su desprendimiento.

El desequilibrio en la tiroides, ya sea hipotiroidismo o hipertiroidismo, conduce igualmente a este problema. De hecho, se ha visto que hasta un 50% de los pacientes con niveles elevados de tiroides presentan alopecia areata difusa.

Además, los entornos hormonales que se dan en situaciones fisiológicas como el embarazo o la menopausia contribuyen también a la pérdida de pelo.

Medicamentos

Los fármacos citotóxicos como el metotrexato, la colchicina u otros usados contra el cáncer comúnmente facilitan el desarrollo de alopecia al alterar el ciclo capilar.

A pesar de que no se han realizado demasiados ensayos clínicos, existen otros tantos fármacos que se relacionan con la caída del cabello. De entre ellos, algunos de los que más casos han reportado son:

La radioterapia aplicada en la cabeza también parece dificultar que el pelo vuelva a crecer como lo hacía antes.

Infecciones

Se ha observado que la alopecia puede deberse a una infección de origen bacteriano, como la sífilis, o fúngico como la tiña del cuero cabelludo.

Así mismo, hay diversos agentes víricos que se asocian con la pérdida capilar. Uno de los más comunes es el virus de la varicela zóster, el cual se vio en un estudio que induce alopecia cicatricial.

Ciertas enfermedades

Por otra parte, algunas condiciones médicas pueden ser también causas de la caída del pelo. Ejemplo de ello tenemos:

Cuidado agresivo del pelo

Por último, y no por ello menos importante, existen una serie de prácticas con respecto al cuidado de nuestro cabello que pueden empujarnos hacia la calvicie:

Las causas de la caída del pelo son múltiples, aunque en la mayoría de los casos es complicado definir el verdadero origen. Por lo tanto, sigue una buena alimentación, trata adecuadamente tu cabello y consulta a tu médico si crees que tienes alguna enfermedad o medicación que te esté afectando. Si sigues presentando alopecia a pesar de cuidar todos estos aspectos, contacta con nosotros y te ayudaremos a recuperar tu imagen. ¡Estamos aquí para ti!

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